Palabra por cierto que, al menos en Córdoba, era equivalente al 'Tío Mantecas' o al 'Tío del Saco'.
He consultado en Google - ¿como no? - y he visto que en cada lugar de España tienen una palabra para representar a alguien maligno que asusta a los críos. Pobrecitos.
¿Que por qué hablo hoy de esto?
Porque me lo ha recordado un analista bursátil, José Antonio Fernández-Hódar, quien, en el diario Expansión del pasado sábado escribía:
"A la Bolsa no se la asusta ni con el Bute".
Con lo que nos quiere dar a entender que la Bolsa camina sola.
Mira si camina sola que la pasada semana, hechos tan importantes en Europa como la pérdida de la calificación AAA de Reino Unido, y los raros resultados electorales en Italia, bajó un 3% pero, al final de la semana, logró amortizar caídas y terminar en tables.
Por cierto que los simpáticos periodistas de los telediarios hablaron de 'batacazo' de la Bolsa.
Pero cuando al día siguiente volvió a subir otro aproximado 3%, no les escuché que dijeran 'Subidón de la Bolsa', sino un simple 'hoy la Bolsa ha subido casi un 3%'.
Y es que las buenas noticias ni son noticias ni son nada.
Pero a lo que iba.
Dice el granadino Hernández-Hódar, temiendo que sus lectores no hayan oído hablar del Bute, que "desde la Alpujarra granadina hasta Córdoba, todo el mundo sabe quién era este personaje imaginario con el que se asustaba a los niños. Mi paisano García Lorca lo cita en su conferencia 'Las nanas infantiles'.
Dice en uno de sus libros el lingüista Manuel Alvar Ezqerra, hijo de quien fuera catedrático en Granada y Director de la Real Academia más tarde, y a quien conocí en mis tiempos de estudiante en Granada, que 'el Bute es una variante del Sacamantecas o del Hombre del Saco".
Y Federico García Lorca, en el discurso arriba mencionado, dice:
"Ya saben que a todos los niños de Europa se les asusta con el 'coco' de manera diversa...
En Andalucía, viene a decir, es el Bute quien forma parte de ese mundo infantil, lleno de figuras sin dibujar...
Hay una nana donde sale el coco - rara forma, por cierto, esa de dormir a una criatura, austándola.
Hay que comprender el cansancio de las madres, tras una larga y extenuante jornada de trabajo, y la desesperación que les acomete cuando ven que a su hijo no hay forma de dormirlo por las buenas.
Dice:
'Duérmete, mi niño,
que viene el coco.
Y se lleva a los niños
que duermen poco".
Y para concluir con mi experiencia sobre esta variedad de coco de mi infancia os ofrezco dos de aquellas frases con las que pretendían mis padres asustarme para que hiciera lo que ellos creían mejor para mí: 'Cómete eso que, si no, llamo al Bute' o 'No salgas a la calle ahora que está el Bute'.
1 comentario:
¿Habrá algo más tierno que una madre cantando una nana?
¿Se recuperará esta costumbre ahora que se está volviendo a dar el pecho, tras muchos años de sólo biberón?
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