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sábado, abril 16, 2016

Miguel de Cervantes, poeta.

                                   Mi homenaje al Cervantes poeta
                         
    
  Su enorme talla como novelista.
  La fama universal de su Quijote en prosa ha hecho que se olvide al Cervantes dramaturgo y, sobre todo, al Cervantes que escribía versos.

  Escribió poemas de todo tipo. Hoy me fijo en uno, que es un diálogo entre dos caballos famosos en la historia de España: Babieca, el caballo del Cid Campeador, y Rocinante, el del otro caballero más grande que vieron los siglos, Don Quijote de la Mancha.

- ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
- Porque nunca se come, y se trabaja.
- ¿Pues qué es de la cebada y de la paja?
- No me deja mi amo ni un bocado.
- Ande, señor, que estáis muy mal criado, 
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
...............
 Más adelante comprende Babieca que su amigo Rocinante sufre y se queja con razón. Por eso escucha entristecido cómo Rocinante le dice:
  
¿Cómo no me voy a quejar en mi dolencia 
  si el amo y escudero o mayordomo
  son tan rocines como Rocinante?

  Yo, que debo de ser de los pocos españoles que presumen de haber leído el Quijote de pe a pa en versión original, debo confesar con sonrojo que no recordaba ya que Dom Miguel había escrito excelentes poemas, algunos de los cuales, como algunas de sus novelas cortas, andan escondidas entre los renglones del Quijote.

  El poema, parte del cual aquí os he regalado, pudiera considerarse como formando parte de los poemas infantiles que escribió el personaje don Miguel del que se sabe tan poco que varias ciudades se disputan no sólo su bautismo sino hasta el lugar de su nacimiento.
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